ConsteAi escucha la reunión, distingue a cada participante por su voz y te devuelve el borrador del acta en tu propia plantilla de Word, con los acuerdos, las votaciones y los plazos ya ordenados. Tú solo revisas y firmas.
Sin tarjeta para empezar · En español con todos los acentos · Requiere Chrome o Edge
Sales a las once de la noche con seis folios de notas, la mitad ilegibles, y todavía te queda redactar el acta: quién asistió, qué se acordó, cuántos votos, qué queda pendiente. Si la haces al día siguiente tardas horas. Si la dejas para el viernes, ya no te acuerdas de quién dijo qué.
ConsteAi se encarga de esa parte. Grabas la junta, y el borrador del acta te espera al terminar.
No hay nada que instalar ni configurar. Se abre en el navegador del portátil o del móvil y funciona.
Cada participante habitual dice una frase de seis segundos y la aplicación memoriza su voz. Se hace una sola vez por comunidad: en las siguientes juntas ya los reconoce.
El texto aparece en pantalla mientras se habla, con el nombre de quien interviene. Dura lo que dure la junta, y si entra una llamada la grabación no se corta.
Acuerdos, votaciones, tareas con responsable y fecha, y temas pendientes. En tu plantilla de Word, en Markdown o en texto, lista para revisar y enviar.
Sube el modelo de acta que usas siempre —el de tu despacho, con tu membrete y tu redacción— y marca con etiquetas dónde va cada dato. ConsteAi lo rellena respetando tu formato: tipografía, márgenes, numeración y pies de firma intactos.
Nada de copiar y pegar desde otro programa. Descargas el Word y ya está listo para el libro de actas.
Todo lo que hace falta desde que empieza la reunión hasta que el acta sale enviada por correo.
Distingue a cada participante por el timbre y el tono de su voz, y colorea sus intervenciones. Se calibra una vez por comunidad y queda guardado.
El texto aparece en pantalla en tiempo real, en español y con los acentos de toda España: andaluz, canario, gallego, catalán, del norte.
Junta de propietarios, asamblea de asociación, pleno municipal, consejo, reunión comercial, consulta, formación y entrevista. O el tuyo propio.
Guarda los correos de cada comunidad y envía el acta terminada a todos con copia oculta, sin exponer las direcciones de unos a otros.
Si la junta es online, ConsteAi captura el sonido de la videollamada y lo mezcla con tu micrófono: en el acta salen todos, estén en la sala o en su casa. Requiere Chrome o Edge en ordenador.
Cada acta se archiva sola en la carpeta de su comunidad, ordenada por año. Las actas y transcripciones se guardan en tu cuenta y te siguen a cualquier dispositivo; el audio se queda en el equipo donde grabaste y puedes descargarlo con la carpeta completa de la junta en un ZIP.
Word con tu plantilla, Markdown, texto plano, JSON y el audio original de la reunión guardado con el nombre de la comunidad y la fecha.
El dictado en directo se procesa en tu propio dispositivo. Cuando usas la transcripción profesional, el audio viaja cifrado de tu navegador al motor de reconocimiento, sin escala en nuestros servidores. Tu cuenta y tus actas se guardan en la UE.
Nació para las juntas de propietarios, pero el problema se repite en cualquier reunión que haya que documentar.
Empieza gratis y sin tarjeta. Si te sirve, pasas a Pro; si no, te quedas en el plan gratuito para siempre.
Precios con IVA incluido. Sin permanencia: cancelas cuando quieras desde la propia aplicación.
Un portátil o un móvil con Google Chrome o Microsoft Edge, que son los navegadores donde el dictado en directo funciona bien. En Safari puede fallar y Firefox no lo admite; si usas alguno de esos, puedes grabar la junta con la grabadora del móvil y luego subir el audio a ConsteAi para transcribirlo. No hay que instalar ningún programa, aunque puedes añadir la aplicación a la pantalla de inicio como si lo fuera.
Está ajustada al español de España y a sus acentos. En una junta con mucho ruido o gente hablando a la vez, ninguna transcripción automática es perfecta: por eso el resultado es un borrador para revisar, no un acta definitiva. Aun así, el trabajo pesado —quién dijo qué, qué se acordó y con cuántos votos— ya está hecho.
Cada persona graba una frase de seis segundos y la aplicación guarda las características de su voz (tono y timbre). Durante la reunión compara lo que oye con esos perfiles y etiqueta cada intervención. Los perfiles quedan guardados en la comunidad, así que solo se hace una vez.
El audio se procesa en tu dispositivo y no se sube a nuestros servidores: la grabación se queda contigo y puedes descargarla o borrarla cuando quieras. Lo que sí guardamos, si activas la sincronización, son tu cuenta y las actas que decidas conservar, cifradas y en servidores alojados en la Unión Europea. Puedes borrar tu cuenta y todo su contenido desde Ajustes, sin llamar a nadie. Está todo detallado en la política de privacidad.
En España puedes grabar una reunión en la que participas. Lo correcto, y lo que recomienda la Agencia Española de Protección de Datos, es avisar a los asistentes al empezar de que se va a grabar para levantar el acta. Suele bastar con dejarlo dicho y recogerlo en la propia acta. La responsabilidad de ese aviso es de quien convoca la reunión.
Es justo lo que hace el plan Pro. Subes tu documento de Word con unas etiquetas sencillas en los huecos —{{acuerdos}}, {{asistentes}}— y la aplicación las rellena sin tocar tu formato. Si no te aclaras con las etiquetas, te lo dejamos montado nosotros.
Sí. No hay permanencia ni penalización: se cancela desde la propia aplicación en un clic y sigues teniendo acceso hasta el final del periodo que ya has pagado. Después pasas al plan gratuito y conservas tus actas.
Pruébala esta misma semana con una reunión real. No hace falta tarjeta ni instalar nada.